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Una visión diferente de los vídeos porno

En un mundo en el que los cuentos de pornografía como The Deuce se centran en el glamour, la agallas y los tiros de dinero, la exposición que hace Jon Ronson en su podcast es refrescante y sin artificios. Rastrea la historia del adolescente alemán Fabian Thylmann, que en el siglo XX compró todos los sitios web pornográficos que pudo conseguir. Era un modelo de negocio astuto y llevó a la explosión de la pornografía libre. Para 2012, Thylmann calculó que el 80% de la gente que veía porno lo hacía en uno de sus sitios.

El podcast construye una mirada fascinante sobre el negocio de la pornografía gratuita. Empleados como Brandon, que era responsable de hacer que los sitios fueran móviles, vieron carteles y anuncios en dólares donde otros se concentraban en los cuerpos desnudos de los videos xxx de drpornogratisx. Es curioso oír la voz de Brandon brillar en la memoria de su análisis de datos “, dice Ronson. “Él y sus compañeros de trabajo no estaban en esto por el porno sino por el dinero.”

Los vídeos porno se adueñan de nuestras vidas

Ronson se dirige al Valle de San Fernando para examinar el aspecto financiero, pero inevitablemente se encuentra en un plató pornográfico. No podía sonar menos entusiasmado ante la perspectiva, aunque es el sueño de muchos ver de cerca una grabación porno. Los directores se refieren a su trabajo como “contenido”, la palabra menos sexy en el mundo de los creativos.

Una estrella de 23 años lamenta las grandes lagunas de su currículum. Hay, como explica Ronson, “un purgatorio entre adolescente y Milf” porque “simplemente atractivo no es un término que se busque en Internet”. Es una industria donde las palabras clave lo son todo y, según los cálculos de los directores, la película Cheerleader Stepdaughters Orgy debería ser una película ganadora a tres bandas.

Consecuencias de la generalización del porno

El efecto mariposa puede ser conmovedor a veces, sobre todo cuando se fija en lo que desencadena los fetiches: un hombre que encarga una película sobre un gremlin que ata a una mujer para evitar que escape suena extraño, pero no cuando explica el recuerdo de su infancia de estar sentado en la maleta de su madre para intentar que ella deje de salir de la familia. Hay mucho que explorar en la industria del porno y Ronson lo hace con todo lujo de detalles sin apenas guiños.

De hecho, todo el mundo debería hacer una reflexión sobre el uso que se da del sexo en nuestras vidas y en Internet concretamente, donde se ha extendido e incluso banalizado. A nadie le sorprende ya visualizar un anuncio X en su ordenador o smartphone, y aún queda por ver si eso es algo bueno (normalización) o malo (sobreexposición). Y mientras has leído esto, miles de vídeos porno se han publicado páginas de contenido adulto. La industria no para.