Publicado el

¿Implosión en la Unión Europea?

En Bruselas, las caras de pesimismo abundan estos días. Después del tienes Consejo Europeo de final de junio, Austria, en manso de la extrema derecha, ha cogido la presidencia de turno de la Unión Europea mientras el gobierno alemán cedía, finalmente, y anunciaba la apertura de campos para controlar los refugiados antes de entrar al país.

Merkel, pues, ha cedido a las presiones de su socio bávaro, la CSU, y ha roto su política de apoyo a las personas que buscan refugio o nuevas oportunidades. La dureza del nuevo gobierno italiano, en manso de la extrema derecha de la Liga y los populistas de 5 Estrellas, ha causado un gran impacto y parece que ha decantado definitivamente la balanza hacia los partidarios de hacer difícil el acceso de los inmigrantes y los refugiados en Europa. Con esto, la Unión ve como el círculo de todas las crisis se va cerrando cada vez más y el proyecto pierde sentido cada día. Por eso hay quién habla de la posibilidad de una implosión de la Unión Europea, una posibilidad que hace muy poco tiempo parecía tan improbable que nadie contaba. Ahora hay tantos frentes abiertos que muchos observadores ven como posible el fin del proyecto europeo tal como había sido concebido.

El Brexit amenaza con un mal final

Preocupa especialmente la solución al Brexit. Las negociaciones para llevarlo a cabo tenían dos años de margen, pero la semana pasada el gobierno británico insinuó, por primera vez, que estaba dispuesto a irse incluso si no había ningún acuerdo. Después de meses discutiendo si un Brexit llevar o un Brexit blando, emerge la peor pesadilla, que sería el de un Brexit sin acuerdo. Esto tendría consecuencias nefastas para la arquitectura institucional de la Unión, pero también para el día a día tanto del Reino Unido cómo de la Unión Europea.

El Brexit tiene un elemento especialmente difícil en el acuerdo de frontera entre las dos partes de Irlanda. La República de Irlanda ha dicho que no aceptará de ninguna forma el establecimiento de una frontera dura entre los dos territorios porque esto iría en contra de los acuerdos de paz. La solución, hacer del mar de Irlanda la frontera, el Reino Unido no lo acepta en ningún caso, y esto puede hacer que la tensión entre las dos partes de Irlanda crezca peligrosamente. Bien cerca, Escocia también avisa que un Brexit mal resuelto la traería a proponer nuevamente la posibilidad de la independencia, una posibilidad para la cual Europa no tiene respuesta ni programa, como queda claro también en el caso catalán.

Las democracias no liberales: La crisis del modelo europeo

Desde hace días circula un nuevo e inquietante concepto que hace referencia a algunos estados de la Unión Europea: ‘democracias no liberales’. En contraposición con la democracia liberal, “no liberal” es un eufemismo que quiere esconder la existencia de estados europeos donde la democracia no es ninguna seguridad. Hace referencia sobre todo en Hungría, Eslovaquia y Polonia, pero, como mínimo, se puede ampliar en Chequia, Austria y el estado español.

Hasta ahora, la Unión sólo ha tomado medidas contra Polonia, donde la gravedad de la crisis es enorme. La semana pasada envió la carta invocando la aplicación del artículo 7, que podría adoptarse por primera vez en la historia, y que castiga un estado con la retirada del derecho de voto y los fondos económicos. Como contraste, el hecho de pertenecer al Partido Popular protege Viktor Orbán, el polémico primer ministro húngaro y al frente, de hecho, de las posiciones políticas más antidemocráticas. Orbán se va convirtiendo en un referente de liderazgo para las democracias no liberales, y ha superado la época en qué podía haber sido acorralado por la presión de los otros estados.